Sant Sebastià

Sant Sebastià: patrón de Palma
Leyendas de Palma
Volver al Blog
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on pinterest
Share on linkedin

Sant Sebastià: patrón de Palma

El 20 de enero es el día de Sant Sebastià, actual patrón de Palma.

En este post explicaremos quien fue Sebastián, su relación con la pestes y como se convirtió en el santo patrón y protector de la ciudad de Palma.

retablo-gotico-alonso-sedano-sant-sebastia-catedral-de-mallorca
Martiri de Sant Sebastià de Alonso Sedano. (Sala capitular gótica de la Catedral de Mallorca)

¿Quién fue Sebastián?

Sebastián fue uno de los muchos soldados  romanos que por su fe cristiana fueron martirizados.

Nació en Narbona (Francia) a mediados del s. III (aunque hay escritores que lo sitúan en Milán), en el seno  de una familia militar. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana, un cargo que sólo ostentaban las personas ilustres. Su dedicación le valió los elogios de todos sus compañeros y principalmente del emperador Maximiano (250-310); en aquella época el imperio romano era gobernado por dos emperadores: en Oriente por Diocleciano y en Occidente por Maximiano.

Sebastián, siempre que sus obligaciones lo permitían, visitaba a los cristianos encarcelados, ayudaba a los más débiles y necesitados. Esta labor entrañaba un gran peligro, ya que Maximiano emprendió desde su mandato una depuración de elementos cristianos en sus tropas expulsando a todos los soldados cristianos de su ejército. Finalmente, otro soldado lo denunció al emperador.

Maximiano se sintió traicionado. Le llamó y le obligó a elegir entre seguir siendo cristiano o continuar en el ejército. Sebastián dijo que no quería renunciar a sus creencias y el emperador decidió matarlo.

Maximiano eligió a los mejores arqueros para que fuera asaeteado. Los soldados le llevaron al estadio del Palatino, lo desnudaron  y lo ataron a un árbol. Sobre él cayó una lluvia de flechas y los arqueros, dándole por muerto, lo abandonaron en el lugar. Una cristiana llamada Irene, esposa de Cástulo (funcionario del emperador convertido al Cristianismo), que apreciaba los consejos de Sebastián, acudió con un grupo de amigos a la tortura de Sebastián. Cuando los soldados marcharon, ellos se acercaron y comprobaron que Sebastián seguía vivo e Irene lo trasladó a su casa donde le curó sus heridas. Hay diversas hipótesis de cómo pudo sobrevivir Sebastián: fue Dios mismo quien desvió algunas de las saetas; los tiradores eran, en secreto, cristianos; o que no eran muy diestros.

Martirio de San Sebastián de Van Dyck en el Ajuntament de Palma

Cuando sanó, Sebastián se presentó ante Maximiano quien, tras recuperarse de la sorpresa inicial, ya que lo daba por muerto; mandó llamar a sus soldados para que lo azotaran hasta la muerte.

Los soldados romanos, una vez muerto, cogieron su cuerpo y lo tiraron en una de las cloacas principales de la ciudad. El cuerpo fue recuperado de nuevo por los cristianos, liderados por Irene y su criada Lucina. Lo enterraron en un cementerio subterráneo de la Vía Apia. Su sepulcro llegó a ser muy pronto el centro de una gran cripta.

El cuerpo permaneció en el sepulcro en la cripta hasta que en 826 Eugenio II mandó desenterrarlo y fue llevado al Vaticano. Una parte de su cuerpo fue regalada a la iglesia de San Medardo, en Soissons (Francia). Por orden de León IV, la cabeza, junto con otras reliquias, fue colocada en el altar mayor de la Iglesia de los Cuatro Santos Coronados.

Durante mucho tiempo, los peregrinos que visitaban la basílica de la Vía Apia continuaron venerando el sepulcro vacío del santo en la cripta, hasta que Honorio III consagró en 1218 de nuevo el altar de la cripta, trasladando a él las reliquias desde el Vaticano.

¿Qué relación tiene Sebastián con la peste?

Desde la Edad Antigua se cree que las plagas, epidemias y enfermedades son castigos divinos por el comportamiento pecaminoso de los humanos. Todas ellas, desde tiempos remotos, muchas veces son representadas en forma de flecha o saeta, como por ejemplo en la Iliada, donde las flechas de Apolo son las causantes de una epidemia como consecuencia de una venganza; o el Salmo 64 de la Vulgata donde dice: “Mas Dios los herirá con saeta; repentinas serán sus plagas”.

Así, en este caso Sebastián, según las leyendas, es un superviviente de un asaetamiento. Por ello es elegido como el abogado de la peste, representada por las saetas de los soldados del imperio romano. La asociación simbólica de las flechas con las grandes epidemias  fomentó su identificación como patrón de las víctimas de la peste.

sant sebastia
Capilla de Sant Sebastià en la Catedral de Mallorca

Sebastián como patrón de Palma:

Las primeras noticias aparecidas en Mallorca sobre honras religiosas a San Sebastián solo se encuentran en Pollença en 1345. Se cree que su culto empezó ya en el s. XV. El primer testimonio es de mediados de enero de 1440: un acta del Gran i General Consell (el órgano de máxima representación político-administrativa) que recoge la solicitud de los jurats y delegados de la part forana para declarar festiva la diada del santo.

Según las crónicas, en 1523, coincidiendo con el final de las Germanies, Mallorca padeció una epidemia de peste. Ésta fue una de las peores, no por el número de víctimas, sino porque no podían contenerla. Un día llegó a Palma, Manuel Suriavisqui, arcediano de  San Juan de Rodas, portador de un hueso de un brazo de san Sebastián.

Con la llegada de la reliquia, muchos apestados sanaron de manera milagrosa con sólo encomendarse al santo. Este prodigio, añadido al fuerte temporal que impidió a Suriavisqui continuar su viaje en diversas ocasiones, se interpretó como un mandato de la voluntad divina: la reliquia debía quedarse aquí para seguir protegiendo a los ciudadanos.

El 15 de setiembre de 1523 se hizo solemne donación del hueso a la Seu. En 1541 ya tenía un altar en la Seu de Mallorca y la festividad fue declarada d’Eloi (haciendo sonar la campana mayor del templo) y entonando un salve por la tarde ante su altar; a cambio los jurats de la ciudad (promotores de la capilla) se comprometían cada año a donar cuatro cirios rojos, cuatro blancos y pagar cuatro libras al clavario de la Seu.

La devoción a San Sebastián fue en aumento y en 1634, los jurados solicitaban declarar a San Sebastián patrón y protector de Palma, así el antiguo patrón de Palma, l’Àngel Custodi, fue desposeído de su cargo. El título de patrón fue confirmado por la Santa Sede el 18 de junio de 1868.

Relicario de San Sebastià. Sala capitular barroca de la Catedral de Mallorca
Àngel Custodi de l'Almudaina

Mallorca Premium Tours – Tours privados por toda Mallorca

Deja un comentario